
den 3 november 2013
Llueve, el agua oscura limpia gota a gota la boca de la noche. Una vela yace en el lugar que tu nieto y yo, junto a mi esposa, dejamos. Junto a muchas otras pequeñas llamas que luchaban alumbrando la oscura tarde, no eran más de las seis. Compramos unas velas, tres, y las llevamos al campo donde todo parecía brillar, como si el paño negro de la tarde se hubiese roto y detrás de él brillara la vida.
Busqué en mis recuerdos algo con que llamarte, y lento bajó a mi memoria la lluvia de Forestal lamiendo los cristales de nuestra tenue vivienda en las alturas. Esa tarde cuando en invierno me vestías de lanas y me llenabas los zapatos de papeles con noticias viejas. Pero justamente esa tarde cuando me sentaste en el borde de tu máquina de coser, esa Singer de hierro y madera. Me hablabas de tu propia infancia y de la lluvia golpeando los latones del techo de tu casa, que increíble, muchos años después viviríamos una situación parecida en el sur de la Argentina, donde nos escondíamos del frío y de la maldad del hombre.
El recuerdo de tu mano golpeando la maza y el olor a zapallo que amarillaba la pálida harina. Ese olor a fritura que vendría, ya se enredaba en la memoria mía, allí sentado sobre el borde de tu compañera de noches y días. No entendía, sólo sabía que me estabas dando cariño, con tu forma de hablar y de fijar tu mirada en los vidrios empapados por el torrente que por fuera abatía la ladera de nuestra quebrada.
Mi hijo me pregunta bajito que qué es lo que pienso, y le digo que la abuela está hablando conmigo. Me mira y la vela alumbra su cara de siete años, la misma edad que yo tenía cuando tú amasabas tranquila los panes de la tarde en lluvia. Sentí tu mano muy cerca, como un respiro tenue que viene del sur cada vez que te añoro y no supe si era la lluvia o mi propio mar que mojaba mi cara. Miré al cielo y busque en este baúl que llevo detrás de mí frente, si aún estabas presente, pero ya no. Volví a la noche y al patio del silencio donde tu nieto, lentamente, dejó una vela para marcar un año más en este viaje del recuerdo.